Después del frío y maravilloso San Francisco, nos dirigimos al parque nacional de
Yosemite. Creo que las imágenes hablan por sí solas. La temperatura subió unos 25 grados, así, de golpe, en sólo 3 horas. Las experiencias vividas aquí son tan maravillosas que no sé por dónde empezar, así que como me habéis pedido fotos, las tendréis pero intentaré no repetirme mucho para que no se os haga pesado.
Después de un día sin parar por el parque (¿os imagináis al oso Yogui corriendo por allí?) hemos dormido en un preciso pueblecito llamado Mariposa. Al día siguiente, rumbo a la costa de California, recorriendo pueblos como
Carmel (de donde fue alcalde Clint Eastwood),
Monterey y
Cambria. En este último, un señor mejicano nos recomendó visitar una feria local, y aunque quedaba lejos de allí, no nos lo pensamos dos veces y fuimos: rodeos, carreras de cerdos, espectáculos con ovejas, concurso de patchwork, misses de california....los únicos que nos éramos americanos éramos nosotros!!!! Lo pasamos genial!!